Hardik Dewra

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Cómo escribir un titular de landing page que no sea genérico

Si tu titular sigue siendo cierto con el logo de la competencia encima, es del sector entero. Seis comprobaciones para hacerlo tuyo.

Haz la prueba del cambio de logo en el titular de tu landing page

Tapa tu logo. Pega el logo de un competidor en su sitio. Si el titular sigue siendo cierto, has escrito una descripción de la categoría y no le has dado al lector ni un motivo para elegirte. “La plataforma moderna para equipos en crecimiento” cabría en casi cualquier home de SaaS sin cambiar una coma. Un titular de landing page se gana su sitio cuando cambiar el logo deja la frase en falso. Haz esta comprobación antes de que nadie abra Figma, porque ningún layout salva una frase que le vale a todo el mundo.

Lo genérico se esconde dentro de los sustantivos abstractos

Palabras como soluciones, experiencias, journeys e innovación dan seguridad porque nadie puede discutirlas. Nadie puede imaginárselas tampoco. Cambia cada sustantivo abstracto por la cosa física que representa. “Soluciones de pago” se convierte en “pagos con tarjeta que se liquidan el mismo día”. “Mejor experiencia de contratación” se convierte en “primera entrevista agendada en cuatro días”. La frase se hace más larga y más difícil de escribir, y empieza a describir a una empresa en lugar de a un mercado entero.

Roba las palabras que tus clientes ya usan

Abre las últimas veinte llamadas de venta, tickets de soporte y notas de cancelación. Apunta las frases que la gente repite cuando describe el problema con sus palabras. Vas a encontrar frases que nadie de marketing habría escrito. Cosas como “estoy harto de perseguir a mi diseñador para que me diga cómo va” o “en el escritorio se ve bien y en el móvil se cae a trozos”. Esas frases ya llevan dentro la emoción y el detalle. Coge una, apriétala, y el lector se reconoce antes de terminar de leerla.

Nombra aquello que vienes a sustituir

Tu comprador ya tiene una forma de resolver el trabajo. Puede ser una hoja de cálculo, un freelance, un becario o una plantilla de Wix. Nombra eso en el titular y el valor se entiende sin explicaciones. “Sustituye tu retainer de diseño de 4.000 dólares al mes” trabaja más que “Diseño que escala”. Nombrar la alternativa también manda a casa al visitante equivocado, lo que sube la calidad de todos los que se quedan.

Mete un número en la frase

Los números obligan a comprometerse. “Cinco días laborables” gana a “entrega rápida” porque uno se puede comprobar y el otro es un estado de ánimo. Usa un número que puedas defender: plazo de entrega, precio, rondas de revisión, páginas publicadas o años haciendo esto. Con un número por titular basta, porque dos ya se leen como una ficha técnica. Si ningún número de tu negocio aguanta que un comprador pregunte “¿y eso quién lo dice?”, tienes un hueco de producto disfrazado de problema de copy.

Deja que el subtitular explique

Un titular que explica el producto entero se alarga y se muere. Dale un solo trabajo, la promesa, y pásale todo lo demás al subtitular. Titular: “Tu landing page publicada en cinco días laborables”. Subtitular: “Diseñada en Figma, construida en Framer, un diseñador en tu proyecto desde el arranque hasta el lanzamiento”. Las dos frases se leen de un tirón. El visitante recibe la promesa y el método antes de decidir si sigue bajando. Esa es la única decisión que la parte de arriba de una página tiene que ganar.