Hardik Dewra
2 min read
Por qué "Solicita una demo" convierte peor que un nombre
Pedir una demo suena al principio de un proceso de ventas. Una persona con nombre y cara suena a conversación, y de quien reserva aparece más gente.
Casi todas las webs de software usan la misma llamada a la acción: "Solicita una demo".
Es fría. Suena a embudo. No parece que vayas a hablar con una persona, y eso pesa más de lo que parece.
El cambio
Cambia la etiqueta genérica por una persona real.
"Reserva una llamada con Priya" en vez de "Solicita una demo". Añade la cara y el nombre. Deja todo lo demás igual.
Es una edición pequeña y cambia lo que quien lee cree que va a pasar.
Por qué funciona
La gente no evita tu demo. Evita un proceso de ventas.
Una demo implica un guion, una presentación y una secuencia de seguimiento. Una persona con nombre implica una conversación de la que puedes salir. A una de las dos se dice que sí mucho más fácil.
El efecto suele verse dos veces. Reserva más gente, y de quien reserva aparece más, porque quedaron con alguien y no con una empresa.
Cómo aplicarlo
Usa el nombre de quien atiende la llamada de verdad. Si cambia, usa el cargo de quien va a aparecer, no uno inventado.
Pon una foto. Ni banco de imágenes ni logo. La idea es que al otro lado hay una persona concreta.
Di qué pasa en la llamada y cuánto dura. "15 minutos, sin presentación" quita el último motivo para dudar.
La regla más amplia
Cualquier etiqueta que describa tu proceso interno merece reescribirse desde el lado de quien lee. "Solicitar acceso", "Enviar consulta" y "Empezar" tienen el mismo problema. Nombran el mecanismo en vez del resultado.
Di qué se lleva quien lee, y di de quién.
WeDesignLandingPages.com
A sub-brand of WeDesignBrands.Agency